La ganadería del futuro ya no es solo una cuestión de tradición. Hoy, las decisiones en el campo deben ser informadas, precisas y estratégicas. Carlos Eduardo Mesa, experto en transformación digital agropecuaria, lo dejó claro en su charla durante FIXA Ganadería 2022: quien no mida, no mejora. Su propuesta gira en torno al concepto de ganadería de precisión, donde la tecnología se convierte en la columna vertebral de un sistema más eficiente, rentable y respetuoso con el ambiente.
Mesa propuso un cambio de paradigma: dejar atrás el “ojo del ganadero” como única herramienta y pasar a decisiones basadas en datos. Desde el uso de sensores RFID para seguimiento individual de animales, hasta la adopción de sistemas ERP para el control financiero, sanitario y logístico de la finca, cada proceso debe ser medido, registrado y analizado. Esta transformación, según Mesa, permite responder mejor a los retos de trazabilidad exigidos por los consumidores y los mercados internacionales.
Uno de los puntos más innovadores fue la integración de sistemas de monitoreo ambiental satelital con el manejo productivo. Esta información permite identificar patrones climáticos, planificar rotaciones de potreros, medir recuperación de suelos y hacer gestión del recurso hídrico. La ganadería deja de ser una amenaza ambiental para convertirse en una actividad regenerativa, que restaura ecosistemas y captura carbono si se implementan buenas prácticas basadas en evidencia.
Mesa enfatizó que esta transformación digital no es opcional. En un mundo donde los consumidores valoran cada vez más la sostenibilidad, el bienestar animal y la transparencia, las empresas ganaderas que no adopten tecnología estarán condenadas a quedarse atrás. La buena noticia es que ya existen soluciones adaptadas al contexto rural colombiano. El llamado es claro: conectar el campo con el futuro no es solo una ventaja competitiva, es una necesidad para la supervivencia del sector.
Fuente: FIXA ganadería versión 2022

