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Agricultura urbana: Nuevos modelos productivos que garantizan alimentos de calidad con menor impacto ambiental

En un mundo cada vez más urbanizado, donde las ciudades crecen a costa del campo y los sistemas alimentarios enfrentan presiones ambientales y sociales, la agricultura urbana emerge como una solución innovadora y sostenible. Klaus Hergett, CEO de UrbanFarmers, compartió en FIXA una visión transformadora sobre cómo cultivar alimentos dentro de los centros urbanos no solo es posible, sino también deseable y urgente.

Según Hergett, las nuevas generaciones están exigiendo productos más frescos, locales y producidos con prácticas responsables. En este contexto, la agricultura urbana no solo responde a una necesidad de abastecimiento, sino que redefine la forma en que entendemos la producción de alimentos. Techos verdes, sistemas hidropónicos verticales y cultivos en contenedores son solo algunas de las formas en que los alimentos comienzan a crecer entre concreto y acero.

Uno de los grandes aportes de esta modalidad es su bajo impacto ambiental. Al eliminar gran parte de la cadena logística —transportes largos, almacenamiento y conservación— se reducen las emisiones de carbono. Además, el uso eficiente del agua, el control de variables como la temperatura y la luz, y el aprovechamiento de espacios antes inutilizados, convierten a la agricultura urbana en una apuesta inteligente para la sostenibilidad.

Hergett concluyó con una premisa poderosa: “la agricultura no es exclusiva del campo”. En sus palabras, las ciudades del futuro deberán integrar la producción de alimentos como parte de su infraestructura esencial. Más allá de una tendencia, la agricultura urbana representa un nuevo paradigma donde el alimento se produce cerca del consumidor, promoviendo una economía circular, resiliente y consciente. Una semilla que, sembrada en el asfalto, promete cosechas abundantes para el planeta.

Fuente: FIXA Agricultura versión 2022