Compartir en:

Alianzas para el desarrollo: sostenibilidad y tecnología al servicio del agro

En el contexto actual, marcado por la necesidad urgente de mitigar los efectos del cambio climático, garantizar la seguridad alimentaria y mejorar la competitividad de las cadenas agrícolas, las alianzas estratégicas han tomado un papel protagónico. Así quedó demostrado en el panel «Alianzas para el desarrollo: sostenibilidad y tecnología al servicio del agro», desarrollado en el marco del FIXA 2023. Allí, representantes de tres organizaciones clave —Lavazza, Microsoft y AL Partners— compartieron cómo la cooperación entre diferentes sectores puede transformar de raíz el modelo agrícola tradicional y abrir nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades rurales.

El Grupo Lavazza, uno de los líderes mundiales en el mercado del café, expuso su visión de sostenibilidad basada en un enfoque holístico. Giuseppe Lavazza, presidente del grupo, explicó que la fundación que lleva el nombre de la empresa ha impactado de manera directa a más de 180,000 pequeños caficultores en 20 países. Su estrategia no solo busca mejorar la productividad y calidad del café, sino también atender variables sociales, culturales y medioambientales que afectan el bienestar de las comunidades productoras. Así, proyectos que incluyen educación para los jóvenes, fortalecimiento de capacidades locales y empoderamiento de las mujeres caficultoras, se complementan con prácticas agrícolas regenerativas y técnicas de adaptación al cambio climático. Para Lavazza, la sostenibilidad no es un discurso de marketing, sino una necesidad empresarial y humana de cara a un mercado global cada vez más exigente en criterios de responsabilidad social y ambiental.

Desde la perspectiva tecnológica, María Paula Duque, líder de sostenibilidad de Microsoft para América Latina, subrayó la importancia de la digitalización como motor de transformación del agro. Hoy, el uso de inteligencia artificial, big data y herramientas de monitoreo en tiempo real permite una gestión precisa de los cultivos, la predicción de variables climáticas y la optimización del uso de recursos naturales como agua y suelos. Gracias a estas soluciones, los pequeños productores pueden acceder a certificaciones internacionales, demostrar la trazabilidad de sus productos —exigida en mercados como la Unión Europea— y reducir su huella de carbono. Microsoft ha desarrollado plataformas específicas para el sector agrícola en colaboración con socios locales, entendiendo que la tecnología debe estar al servicio de las necesidades reales de los productores y no convertirse en una brecha adicional.

Andrea Londoño, fundadora de AL Partners, destacó que para que estas soluciones tecnológicas sean efectivas, es imprescindible garantizar su apropiación por parte de las comunidades. Las alianzas exitosas, explicó, no solo requieren de inversión en infraestructura digital o dispositivos, sino también en procesos de formación continua, acompañamiento técnico y fortalecimiento organizacional. Sin este componente humano, la tecnología puede volverse inaccesible o poco útil para los pequeños productores, perpetuando las desigualdades en lugar de reducirlas. Por eso, la construcción de confianza y la generación de capacidades son pilares fundamentales en cualquier proceso de transformación agroindustrial sostenible.

Este panel reveló un mensaje claro: el futuro de la agricultura no puede ser construido de manera aislada. Las empresas privadas, los gobiernos, la academia, las organizaciones sociales y los propios productores deben trabajar de manera coordinada para enfrentar los grandes retos del sector. Las experiencias compartidas por Lavazza, Microsoft y AL Partners son prueba de que es posible diseñar e implementar modelos de desarrollo que combinen rentabilidad económica, sostenibilidad ambiental e inclusión social. Sin embargo, también evidenciaron que el camino requiere de paciencia, visión de largo plazo y compromiso real con las comunidades.

En conclusión, las alianzas para el desarrollo son mucho más que acuerdos comerciales: son vehículos para construir un agro más resiliente, moderno y humano. La integración de tecnología de punta con saberes tradicionales, de inversión privada con compromiso social, es la única vía para garantizar que la producción de alimentos siga siendo fuente de riqueza, cultura y bienestar para millones de familias rurales en Colombia y en el mundo. Las lecciones de este panel invitan a todos los actores del sector a sumar esfuerzos, innovar y colaborar para hacer del agro un motor de transformación sostenible.

Fuente: FIXA agricultura versión 2023